docencia: aprender a aprehender

 
Nuestro propósito no es formar operarios de laboratorio, artesanos del mundo moderno, ni metodologistas de la configuración; nuestro propósito es integrar el pensamiento, formar pensadores delante del Universo, delante de un mundo que “se piensa”, que se hace consciente, que se imagina, que se configura gracias a ellos. Es la formación de la conciencia como centro de percepción la que opera y necesita expresarse en su reflexión exterior, para ampliarse y crecer. La manera de este desarrollo es la técnica, es el oficio. La técnica es el seguimiento constante de los movimientos de la propia conciencia durante la experiencia, atendiendo a sus modificaciones y a su propio proceso. No es el dominio instrumental el determinante, ya que una vez se conoce la finalidad, se pueden idear los medios; de aquí el carácter interdisciplinario de nuestra formación, ya que es el dominio perceptivo, la conciencia, en definitiva, la que determina y condensa el sentido. La superposición de los Conceptos de Unidad que emanan de esta percepción, crea un sedimento, un bagaje que prepara para un estado de unidad desde el cual afrontar una operación, una obra, como imitación del orden implicado y generativo, profundo en las formas de la naturaleza y de la cultura; este orden nos da la pista sobre el secreto de oficio o conciencia más interna, que consiste en expresar el concepto de unidad vigente como imagen de un mundo. Insistiendo en esta experiencia, podemos llegar a recuperar un concepto de unidad que acumule todo lo anterior y Proponga un nuevo Centro de Expresión. Este concepto de unidad estará plenamente realizado, no en las formas exteriores, en las cuales se expresará y manifestará, sino en las formas interiores. La experiencia del arte es experiencia interior a partir de operaciones exteriores, en este constante traspasar los límites dentro-fuera, fuera-dentro, pero la gnosis del arte se realiza definitivamente como tal en el interior, siendo imprescindible su expresión exterior. Esta expresión, es el testimonio de esta gnosis, de esta experiencia y, como tal, deviene Obra en el ser humano, como integración de todo el pensamiento.