imágenes: deltebre
 
Trabajo realizado en los solsticios de invierno de 1990 a 1992. Es un paseo a pie sobre la gran llanura horizontal del Parque Natural del Delta del Ebro, prestando atención a aquello más insignificante, y obviando la fuerte presencia de la línea de horizonte. Trabajando en las horas centrales del día, en el momento de mínima intensidad de luz del ciclo solar, buscando todos los matices del monocromo de un espacio pictórico.
 

Mirar es conversar, practicar la infinita entrevista con nosotros mismos, a partir del silencio, dando a la imagen una oportunidad de renacimiento. Así trabaja el arte, sustrayendo a la efímera realidad un don de imaginario origen, ese lugar donde nunca estuvo nadie. El arte no es “magia”, tiene el objetivo de decir la verdad. Un verdadero artista es siempre un solitario de sí mismo. No acabaremos nunca de ser lo que hemos sido. Ser, nunca se termina de ser.

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